Mi aporte a esta publicación del Observatorio de Desarrollo Local denominado "Ruta Crítica.
"...Invitamos a expertos y expertas que compartan en formato de ensayos breves, su percepción y conocimiento sobre diferentes temas importantes para la realidad boliviana."
Periodismo y Ciudadanía
Paúl García
El
periodismo es una profesión que tiene como primera regla, el servicio a los
ciudadanos. Pero, ¿Los periodistas no son ciudadanos? ¿Los ciudadanos no pueden
ser periodistas? ¿Cuando un periodista deja de ser ciudadano? Ahora, desde la
aparición del internet, se produce un nuevo fenómeno: Los ciudadanos tienen la posibilidad de informar, difundir noticias,
opinar y generar espacios de debates inimaginables.
Este
hecho se da principalmente por la explosión del uso de internet, la expansión
de los blogs y el uso masivo de las redes sociales en todos los espacios
democráticos. Con la implementación de las nuevas tecnologías se permite el
feed-back inmediato, además que transforma al receptor en creador o impulsor de
contenidos que le interesan y que quiere sean conocidos por el mundo.
También
llamado periodismo participativo o periodismo cívico, se define al periodismo
ciudadano como la actividad por la cual un ciudadano pasa de ser receptor
pasivo del mensaje, a ser parte de ella, informando, opinando y/o cambiando la
información con las herramientas que tiene en su poder.
Dan
Gilmor, uno de los principales referentes del periodismo ciudadano dice que “La
intención de esta participación es suministrar la información independiente,
consciente, confiable, exacta, de amplio rango y relevante que una democracia requiere”.[1]
Internet
ha permitido la expansión desde finales de los 90 y principios del 2000, de
esta nueva forma de hacer periodismo. Sin embargo, la aparición tiene su origen
en lo que anteriormente se llamaba medios de comunicación comunitarios. Este se
manifestaba a través de las denominadas radios comunitarias como forma de llegar de una manera útil y apropiada a las
comunidades marginadas.
En
Bolivia, la comunicación comunitaria participativa tuvo en las Radios Mineras
una autentica revolución, logrando ser el segundo ejemplo a nivel mundial luego
de la Radio Sutatenza en Colombia. Estas radioemisoras de Oruro y Potosí se
transformaron en servicios de comunicación que integraban a las comunidades
mineras y que en tiempos de dictadura militar se convirtieron en la única
fuente confiable de información, ya que los otros medios fueron tomados y
controlados por el poder militar. Estas radioemisoras estaban abiertas para que
la gente que necesitaba expresarse sobre cualquier tema que afecte su vida,
haga uso de ellas.
Nuevos
Protagonistas: Ciudadanos Informados
La comunicación es esencial
para el ser humano, pues presupone la existencia de seres libres, para los que
la libertad de expresión y de información es el eje principal de
relacionamiento humano y que debe ser garantizada. Internet ha permitido la
inexistencia de fronteras comunicacionales, abriendo la posibilidad a que los
ciudadanos puedan contar su verdad, desde su punto de vista y con una visión
totalmente autónoma.
Ser
ciudadanos informados implica estar en capacidad de desempeñar un papel activo
en la sociedad democrática, por lo tanto, es fundamental tener acceso a la
información. Los ciudadanos informados están mejor preparados para comunicar
sus ideas, participar en elecciones, aprovechar oportunidades, obtener
servicios, exigir sus derechos, negociar eficazmente y controlar tanto las
acciones del Estado, además de socializar y participar con otros actores de la
sociedad. Todos estos son factores claves para el buen funcionamiento de la democracia.
Las nuevas tecnologías y particularmente Internet posibilitan el fácil y prácticamente el ilimitado a toda clase de información . En este sentido, la variedad de fuentes de información es amplia, lo cual exige también un alto grado de responsabilidad y compromiso ciudadano. A modo de ejemplo, existen sitios webs informativos gubernamentales, no gubernamentales, diarios electrónicos, blogs, etc. Asimismo, se puede acceder a estadísticas y estudios sobre temas políticos, medioambientales, económicos, culturales, etc.
Las nuevas tecnologías y particularmente Internet posibilitan el fácil y prácticamente el ilimitado a toda clase de información . En este sentido, la variedad de fuentes de información es amplia, lo cual exige también un alto grado de responsabilidad y compromiso ciudadano. A modo de ejemplo, existen sitios webs informativos gubernamentales, no gubernamentales, diarios electrónicos, blogs, etc. Asimismo, se puede acceder a estadísticas y estudios sobre temas políticos, medioambientales, económicos, culturales, etc.
Pero
este proceso comprende otras lógicas además de la tecnológica, la posibilidad
de generar contenidos informativos por fuera de los medios masivos, atravesando
así espacios como las políticas de gobierno y regulaciones, el comercio, la
infraestructura, los dispositivos de información y los nuevos consumidores,
convertidos ahora en productores-consumidores y viceversa.
Periodismo
y Redes Sociales
El internet abrió la comunicación a la
participación alternativa de los ciudadanos por medio de soportes sociales
donde comparten además de gustos y aficiones, el interés por informar, conocer
u opinar sobre el entorno en el que se desenvuelven, e incluso movilizarse a
través de ellas.
En muchos lugares se observa una
crisis de los poderes clásicos de movilización (partidos políticos, alianzas,
asociaciones, sindicatos, etc.), asumiendo los ciudadanos a través de internet,
su propio derecho a voz, sin intermediación, hablando y denunciando hechos que
ni los poderes, ni los medios de comunicación formales se atreven a denunciar.
El poder de estas redes usadas por los
ciudadanos, e incluso empresas, para informar a diario cuentan con muchos
ejemplos a nivel internacional donde las convocatorias fueron realizadas
mediantes las redes sociales. Entre ellos tenemos casos como las “Elecciones
2.0” de Estados Unidos donde el entonces candidato presidencial Barack Obama
(2008) consigue ganar la Presidencia a través de una campaña masiva utilizando
las redes sociales.
También se pueden mencionar varios
casos en el Medio Oriente que surgieron a raíz de la movilización de jóvenes
egipcios conectados a la red que salieron a las calles demandando cambios democráticos,
resultando en la caída del presidente de Egipto. De igual manera los ciudadanos
de Tunes y Libia, a través de convocatorias vía internet, salieran a las calles
exigiendo cambios en sus respectivos sistemas de gobierno, con resultados
similares.
Otro caso resaltable de movilizaciones
es el de la reacción social que provoco el 15M en España, donde los
manifestantes que demandaban el cumplimiento de derechos ciudadanos y una
“democracia real” se organizan a través del uso de las redes sociales, vía
celular, que sería el punto focal hacia una serie de protestas pacificas.
Las redes no solo funcionan como instrumento
de movilizaciones sociales políticas, sino también para informar desastres
naturales que azotaron algunos países y en donde pasaron a ser el medio más
consultado por la sociedad. Mediante este instrumento se logró informar, buscar
personas, brindar ayudas a los damnificados, entre otros usos prácticos.
En Bolivia también se dan casos como
las movilizaciones democráticas pacificas “Elecciones 2.0 Bolivia 2010”, donde
ciudadanos voluntarios en todo el país informaban sobre el desarrollo de las
elecciones y del cual se colgarían los medios de comunicación tradicionales, o
como instrumento de denuncia en el caso de la Marcha Indígena por el TIPNIS,
mediante el cual se informó de los abusos cometidos en la represión ordenada
por el Gobierno.
La
gran variedad de temas y posibilidades de acceso, generan un desafío
democrático fundamental: el contar con una ciudadanía responsable tanto en el
uso, como en la generación de la información que coloca a disposición de otros
ciudadanos del mundo. El debate sobre la regulación y la ética sobre el uso – y
muchas veces abuso – de los medios que provee internet, recién comienza y
parece que aún queda mucho por discutir. Lo indiscutible por el momento es el
creciente poder que las redes sociales y la red global, tienen en el mundo
actual.

